He tenido la suerte de ser uno de los primeros en probar la nueva Fujifilm X-S10 a nivel mundial pero no os lo he podido contar hasta ahora…
Si, así es, a mediados de agosto me contactaron de Fujifilm para participar en el proyecto SOOC (Straight Out Of Camera) con la cámara que se iba a presentar dos meses más tarde. Lógicamente, como usuario desde hace años del sistema X, no lo dudé y acepté. Así fue como a principios de septiembre ya tenía entre manos esa primera unidad de Fujifilm X-S10.
De entrada os dejo con el vídeo-review que hice para Fujifilm Japón y que acaban de compartir en su canal de Youtube:
Mi primera impresión al tener la nueva Fujifilm X-S10 entre manos fue la de tener una cámara pequeña con buen agarre.
Luego, al inspeccionarla más detalladamente, me fui dando cuenta que en realidad se trataba de una gran cámara en un cuerpo pequeño. Muchas de las tecnologías que vimos en la Fujifilm X-T4, se han incorporado a esta cámara, tal y como explicamos en el artículo de su presentación detalladamente.
Para realizar la prueba decidí pedirle ayuda a Joan, mi socio en Naturpixel, e irnos a un lugar de montaña. Elegí la zona de el Refugi de Malniu, en el Alto Pirineo de la Cerdanya, un lugar al que tengo especial cariño y lleno de posibilidades fotográficas.
La estabilización del cuerpo de la Fujifilm X-S10 me permitió disparar con total tranquilidad hasta 1 segundo de exposición, o incluso más tiempo con un buen punto de apoyo, sin obtener imágenes trepidadas ni movidas. Algo muy interesante para largas exposiciones ya sea al fotografiar ríos, cascadas o cuando queremos mostrar el movimiento de algún sujeto.
Para las pruebas realizadas me centré en la parte fotográfica de la cámara, pero claro, tanto la estabilización como el sistema de seguimiento AF son dos aspectos muy habituales al capturar vídeo. De hecho, en el vídeo de la review se pueden ver varias escenas grabadas con la Fujifilm X-S10.
Cabe destacar también en el aspecto de grabación de vídeo, el botón dedicado que se ha puesto al lado del disparador, un botón que permite empezar a grabar directamente con solo presionarlo. Algo muy interesante para cuando nos toca estar tomando fotografías y tenemos que grabar vídeo a la vez, facilitando la rapidez y no perdernos ese instante decisivo entre pasar de una configuración a otra.
Un aspecto muy interesante para los que aterricen al sistema Fujifilm X por primera vez, es la rueda del dial de modos. La Fujifilm X-S10 viene con los modos P-A-S-M, algo que puede facilitar mucho el aprendizaje en fotografía según hemos podido ver con los alumnos de nuestros cursos de fotografía.
Además de los modos habituales, la Fujifilm X-S10 incluye cuatro modos personalizados. De forma que podremos preconfigurarlos para tener a mano siempre aquellas combinaciones de modo de disparo y configuraciones que queramos tener a mano; ya sea por ejemplo configurar una prioridad a la velocidad, junto con una simulación específica de película y una sensibilidad concreta.
La pantalla basculante, que podemos plegar por completo cuando no usamos la cámara o si queremos ahorrar batería, es ideal para esas tomas a ras de suelo. Ya sean fotos en vertical o horizontal, la pantalla nos permite orientarla de modo que no tengamos que realizar contorsiones o posturas raras para captar nuestras fotografías.
Como toda la gama de Fujifilm del sistema X, la nueva cámara incluye las simulaciones de película. Unos perfiles de color (y perfiles de blanco y negro), que son ideales para diferentes situaciones. Emulando películas analógicas que tenía Fujifilm.
En mi caso, al realizar fotografías de naturaleza y montaña, he elegido usar la simulación Velvia, por tener esos característicos colores saturados, potenciando los verdes y azules y su característico contraste. Un perfil de película que me recuerda mis primeros pasos en fotografía, cuando montaba ese carrete de diapositivas Velvia a mi cámara analógica y salía de viaje.
Incluso para las fotografías realizadas de astrofotografía usé el perfil Velvia, que contrastaba un poco más el cielo, potenciando así las estrellas y el color capturado.
Es sorprendente como eligiendo el perfil adecuado, y con una buena exposición, Fujifilm nos proporciona un archivo final ya terminado, sin apenas necesidad de edición posterior. Si bien la cámara, lógicamente, permite disparar en RAW, si somos de los que nos da pereza (o no tenemos tiempo) sentarnos delante del ordenador para editar nuestras tomas, podemos tener fotografías JPG directas espectaculares, listas para compartir o publicar. Además, con la aplicación disponible para iOS y Android, la podemos tener al momento en nuestro smartphone.
En resumen, la Fujifilm X-S10 es una cámara ideal para viajar, por su tamaño, ligereza y prestaciones, a la par que es cómoda de agarrar, gracias a esa empuñadura y con unos resultado espectaculares, a la altura de lo que nos tiene Fujifilm acostumbrados.