He madrugado para fotografiar la salida del sol y poder probar el nuevo Fuji 70-300 f/4-5.6. Tenía la idea de volver a una localización conocida, para fotografiar unas rocas y gracias al ángulo de visión que nos ofrece este teleobjetivo, encuadrarlas minimizando el contexto.

El Fuji 70-300 me ha sorprendido por su tamaño realmente compacto, el enfoque es rápido, queda muy bien equilibrado con una X-T4 y además es sellado y puede trabajar con los multiplicadores x1.4 y x2. La distancia mínima de enfoque es de tan solo de 83cm, lo que nos permite realizar macro.

Más adelante, cuando tenga una opinión basada en la experiencia de uso, os iré contando más.