La cámara oscura es un instrumento  que permite obtener una proyección plana de una imagen externa sobre la zona interior de su superficie.

Constituyó uno de los dispositivos ancestrales que condujeron al desarrollo de la fotografía. Los aparatos fotográficos actuales heredaron la palabra cámara de las antiguas cámaras oscuras. Consiste en una caja cerrada y un pequeño agujero por el que entra una mínima cantidad de luz que proyecta en la pared opuesta la imagen del exterior. Si se dota con papel fotográfico se convierte en una cámara fotográfica estenopeica.

Ya tenemos la teoría pero la práctica es lo divertido. En mi experimento simplemente he tapado con cartulina negra la ventada de una pequeña habitación y he experimentado con diferentes tamaños de agujeros, para encontrar un equilibrio entre suficiente luz y tener la imagen más o menos borrosa.

Material necesario:

  • Una habitación con entrada de luz natural que puedas dejar en oscuridad total
  • Cartulina o plástico negro opaco para tapar todas las entradas de luz
  • Probar con diferentes tamaños de agujeros
  • Mejor probarlo en un día de luz fuerte, dura, con cielo azul.
  • Ideal que la posición del sol ayude a iluminar directamente no la entrada de luz sino los objetos exteriores que queremos captar.

Aquí os dejo un breve vídeo con mi experimento: