Seguimos con la serie dedicada a temas esenciales para dominar la cámara. En esta ocasión vamos a explicar cómo grabar un vídeo, explicando algunos conceptos y configuración de la cámara.

Para esta serie de artículos utilizaremos una Fujifilm X-T30, una cámara con prestaciones similares a su hermana mayor, la X-T3, pero en un cuerpo más reducido y a un precio más asequible.

Resolución

El primer concepto a tener claro es la resolución. La resolución equivale al tamaño de imagen que tendremos.

Podemos utilizar una resolución Full HD que equivale a 1920 x 1080 píxeles, o también podemos usar una resolución de 4K que, básicamente, equivale a cuatro veces la resolución Full HD, es decir: 3840 X 2160 píxeles.

Proporción

La proporción es la relación entre ancho y altura de un vídeo.

La proporción más estándar que se suele utilizar es la de 16:9, que es el estándar usado por la televisión de alta definición y sitios como Youtube. También tenemos la posibilidad de utilizar la proporción de cine, que son 17:9, como os podéis imaginar es un poco más panorámica.

Frames per second (fps) o framerate

Otro tema importante es determinar los “frames per second”, es decir la cantidad de fotogramas que veremos por segundo.

En cine se utilizan los 24 fotogramas por segundo, en televisión 25 fps, en Youtube es bastante habitual utilizar los 30 fps… Pero también podemos utilizar 60 fps, que será ideal para luego tener una cámara lenta en nuestro vídeo final, pudiendo reducir la velocidad a la mitad y seguir teniendo por ejemplo los 30 fps que empleamos en Youtube.

Los fotogramas por segundo no son sólo importantes para determinar si queremos o no realizar una cámara lenta, sino también para definir el aspecto que tendrá nuestro vídeo. Por ejemplo, los 24 fps del cine, si grabamos en este framerate nos dará una sensación de ficción. Si utilizamos por ejemplo los 60 fps será un vídeo muchísimo más nítido, más vibrante, más parecido a lo que estamos acostumbrados a ver en un documental.

Nota: cuando busquéis los 30 fps encontrareis que la cámara llega a 29,97fps; es así, estos 29,97 son los 30fps. Hay un pequeño ajuste ya que este concepto viene del analógico, a cuando lo traspasamos al digital hay este pequeño ajuste.

Megabits por segundo

Luego tenemos los megabits por segundo o mbps. Se emplea para cuantificar un caudal de datos que equivale a 1.000 kilobits por segundo o 1.000.000 bits por segundo. Esta tasa de información, para que te hagas una idea, equivale a: 32 kbps (calidad videoteléfono), 2 Mbps (calidad VHS), 8 Mbps (calidad DVD) o 55 Mbps (calidad HDTV), por ejemplo.

En la Fujifilm X-T30 puedes escoger entre 100 y 200 megabits por segundo. Si elegimos los 200 nos va a generar un archivo más rico en información, y por lo tanto ocupará más.

Así que tanto la resolución, como los fotogramas por segundo, como la proporción, como los megabits por segundo, los tendremos que escoger en función del tipo de producción que queramos hacer.

Exposición

Ya sólo nos queda exponer. En vídeo es muy recomendable exponer en modo manual, es decir, fijar un tiempo de exposición, un diafragma y una sensibilidad.

En cuanto al tiempo de exposición hay un equilibrio que nos dice que el tiempo de exposición será el doble de los fotogramas por segundo. Por ejemplo, si estamos grabando a 30 fps, el tiempo de exposición adecuado será de 1/60. Si estamos a 60 fps el tiempo será de 1/120.

Es interesante mantener este equilibrio, si lo hacemos nos queda ajustar el diafragma, que lo modificaremos en función de la profundidad de campo a la que queremos trabajar, y la sensibilidad.

Enfocar

Una vez tenemos la exposición correcta ya podemos seguir con el enfoque. Hay dos maneras de enfocar básicas, una es el enfoque manual y la otro si la detección de rostros.

La detección de rostros es la que utilizó en el 99% de las ocasiones, es una bendición, libera muchísimo de todo el proceso de enfoque. No hay nada peor en un vídeo que ver esos momentos en que la cámara intenta enfocar pero no lo consigue… 

Detección de rostros activada

Simulación de película o perfil de color

Será el acabado que nos puede integrar la cámara al vídeo final. Aquí tenemos bastantes opciones, yo suelo optar y trabajo con el perfil Eterna de Fujifilm. Produce un tipo de imagen muy equilibrada, sin tonos muy agresivos, y un acabado muy cinematográfico. Al usar este perfil consigo que prácticamente no tenga que aplicar ningún tipo de corrección del color en edición.

Esto es un poco como los filtros de Instagram, va a gustos. Así que elegir el perfil de color depende de vosotros, si queréis entrar en correcciones o no, o qué tipo de sensación estáis buscando al vídeo.