Empezamos una serie dedicada a temas esenciales para dominar la cámara, lo haremos de una manera clara, concreta y rápida. El primer tema: ¿Cómo enfocar correctamente?

Para esta serie de artículos utilizaremos una Fujifilm X-T30, una cámara con prestaciones similares a su hermana mayor, la X-T3, pero en un cuerpo más reducido y a un precio más asequible.

Tenemos tres maneras para enfocar con nuestras cámaras: Enfoque único, enfoque continuo y enfoque manual.

Enfoque único

Con el enfoque único, al apretar hasta la mitad el botón disparador de la cámara, esta realizará el típico sonido de “bip bip” (siempre y cuando tengamos los sonidos activados, claro), lo que significa que habrá enfocado a una determinada distancia.

Si el objeto al que hemos enfocado se mueve, puede ser que perdamos el enfoque. Este primer tipo de enfoque es ideal para objetos estáticos o que se mueven muy poco.

Enfoque continuo

Si tenemos un objeto que está constantemente en movimiento, y por lo tanto cambiando la distancia respecto a la cámara, necesitaremos utilizar el enfoque continuo.

En este modo de enfoque, cuando apretamos el disparador hasta la mitad, la cámara no fijará una distancia concreta no hará, tampoco hará el “bip bip”, sino que irá constantemente midiendo la distancia al sujeto y ajustando el enfoque.

Por lo tanto, si estamos tirando fotos a un objeto que progresivamente se va acercando o alejando de la cámara, con este modo deberíamos obtener imágenes nítidas y enfocadas en cada una de las tomas.

Enfoque Manual

En este modo, como su nombre indica, enfocaremos de forma manual. Utilizaremos el anillo de enfoque del objetivo y nuestra agudeza visual para determinar lo que estamos enfocando.

En cámaras “mirrorless” tenemos ayudas para este enfoque manual, el Focus Peaking:

Esta característica nos ayudará mostrando un contorno de color sobre el objeto que estemos enfocando,  así, aunque estemos en modo de enfoque manual, tendremos una ayuda tecnológica para conseguir el enfoque correcto.

Puntos de enfoque

Otro tema esencial que debemos controlar al trabajar en modo AF (Auto foco) son los puntos de enfoque, principalmente podremos trabajar con: un solo punto de enfoque, un grupo de puntos de enfoque, o con una matriz de puntos de enfoque.

Un solo punto de enfoque

En las cámaras más modernas disponemos de centenares de puntos de enfoque repartidos por todo el encuadre.

Esto nos permite, por ejemplo cuando trabajemos con un único punto de enfoque, que este punto esté situado donde queramos dentro de este encuadre.

Un grupo de puntos de enfoque

Un grupo de puntos no deja de ser como un único punto pero un poco más grande.

Imagina que estamos realizando un seguimiento a un objeto pequeño dentro de nuestro encuadre, con un único
punto se hace difícil, pues el objeto puede salirse de ese pequeño punto de enfoque. Si activamos un grupo de puntos será más fácil hacer el seguimiento de ese pequeño objeto que se está moviendo.

Una matriz de puntos de enfoque

Finalmente podemos trabajar con toda la matriz de puntos de enfoque activada, aquí implica que el procesador de la cámara sea muy rápido.

Esto se utiliza por ejemplo en carreras de motocicletas, o de F1… Cuando el vehículo entra dentro del encuadre la cámara activa los puntos que pueden enfocar ese coche. Aunque no movamos la cámara, si el objeto se mueve dentro del encuadre, estos puntos irán cambiando y siguiendo al objeto.

Como os podéis imaginar este modo facilita muchísimo el enfoque en fotografía deportiva, donde tendremos objetos que se están moviendo y que ni con un punto, ni con un grupo, seríamos capaces de seguir de manera precisa. De modo que le dejamos todo el trabajo al autoenfoque de la cámara, que trabaje con todos los puntos y que active los que les parezca más oportunos.