En este artículo os quiero hablar sobre qué objetivo elegir en cada ocasión. Lo haré comentando mis favoritos, los que yo más utilizo; pero no quiero entrar en detalles de la marca y modelo concreto, sino hablaros de la distancia focal y el uso que le doy a cada una de ellos. Si no quieres leer, arriba te lo cuento en vídeo.

El primer paso es explicaros un poco más qué es esto de la distancia focal de los objetivos y qué elementos definen un objetivo. Vamos a verlo con el siguiente dibujo:

Imaginad que tenemos una montaña (izquierda) y nuestra cámara con su objetivo (derecha). Cuando vamos a fotografiar esta montaña, la luz que tenemos arriba entra por el objetivo y llega hasta al sensor, lo mismo ocurre por abajo (lineas rojas). Entonces, la distancia focal es la distancia que tenemos entre el sensor y el punto en el objetivo que se cruzan estas líneas.

Si tenemos un objetivo zoom, donde la distancia focal varia según movemos la rueda, como varia el ángulo y lo que vemos, la distancia focal varia en consecuencia.

Ahora vamos a ver los diferentes ángulos que nos aportan diferentes tipos de objetivo:

Como podéis ver, si tengo un objetivo ojo de pez me da 180º, es decir, estoy fotografiando una gran cantidad de información. Pero si por ejemplo utilizo un 50 milímetros tendré aproximadamente unos 47º de visión.

Para terminar, si miráis vuestro objetivo de frente veréis que dentro del anillo os da información:

Por ejemplo, este 18-55mm nos informa, evidentemente, de que su distancia focalva de 18 a 55mm, pero también nos dice 1:3.5-5.6. Esto son los diafragmas máximos, es decir ƒ/3,5 y ƒ/5,6. Podemos encontrar objetivos que sólo parece un diafragma, por ejemplo ƒ/2,8, lo que significa que su apertura máxima será de ƒ/2,8 en todas las distancias focales.

En el caso de este 18-55mm que vemos dos diafragmas, nos indica que en función de la distancia focal fijada variará el diafragma máximo. Es decir, cuando estemos a 18mm el diafragma máximo será de ƒ/3,5, probablemente a 35mm sea de ƒ/4 y cuando estemos a 55mm será de ƒ/5,6.

Toda esta información es importantísima y la tenéis en todos los objetivos. Es algo que nos puede ayudar a entender un poco más qué herramienta tenéis en las manos.

Bueno, ahora que ya sabemos un poco más de los objetivos os tengo que decir que las cámaras que utilizo tienen un sensor APS-C, con lo cual, cuando os hable de la distancia focal, os voy a decir las medidas que efectivamente aparecen en en mis objetivos. Si queréis saber el equivalente en “full frame” tendréis que multiplicar por 1,5.

Objetivos para naturaleza y paisaje

En naturaleza y paisaje el objetivo que más utilizo es el 10-24mm ƒ/4 estabilizado. Es un objetivo gran angular, equivalente en “full frame” a 16-35mm. Casi todas las marcas tienen un 16-35 o similar equivalente. Me da un ángulo de visión amplio y que sea ƒ/4 no me entorpece mucho; cierto hay la versión ƒ/2,8 versión más luminosa pero bastante más grande y más cara.

Como en paisaje suelo tirar con un tiempo de exposición muy largo no tengo problemas, no hace falta que suba la sensibilidad, puedo trabajar tranquilamente a ƒ/5,6.

A ƒ/8 también lo utilizo para realizar fotos de interiores. Como los interiores que hago suelen ser tipo inmobiliario, no hay gente moviéndose, los elementos están estáticos. Así que puedo tirar de tiempo de exposición de un segundo o dos segundos y no me hace falta ni trabajar con un diafragma muy abierto ni mucha sensibilidad.

Es un objetivo que hace varios años que tengo, no está sellado, pero funciona muy bien. El estabilizador también me permite hacer ciertos trabajos en vídeo.

 

Otro objetivo que tengo y utilizo mucho en paisaje es el 55-200mm, equivalente a 80-300mm aprox. Similar al clásico 70-200mm.

¿Un teleobjetivo en paisaje? Sí! porque en ciertas ocasiones me interesa no tener un gran campo de visión, sino aislar ciertas zonas. También por la perspectiva plana que ofrece. Es decir, con un teleobjetivo los planos que podemos tener, como una montaña, detrás otra a algunos kilómetros, parecerán que estén más pegadas, con menos distancia entre ellas; y en ciertas ocasiones va muy bien conseguir esta sensación.

Os diría que utilizo en paisaje como un 85% del tiempo el gran angular y un 15% el teleobjetivo. En el viaje que hicimos a Islandia, por ejemplo, solo usé estos dos objetivos y ninguno más. No utilicé el 18-55mm, que sería el que estaría entre medio, ese objetivo lo uso más en ciudad.

 

Objetivos para ciudad

El objetivo de kit, el 18-55mm, lo utilizo en ciudades porque me da desde un 28mm, que es bastante angular, hasta un 85mm (equivalente en “full frame”). Me permite cubrir desde un “paisaje urbano” hasta realizar un retrato.

Es un objetivo bastante compacto, con una luminosidad de ƒ/2,8-4, por lo que es suficientemente luminoso y además estabilizado. Como es decía es pequeño, compacto y ligero, así que para ir por ciudad resulta muy cómodo.

 

Algunos preguntaréis ¿y por qué no un objetivo fijo? vale, también suelo trabajar con un 23mm fijo que equivale a 35mm en “full frame”, que es una focal muy interesante para “streetphotography”. Es un ƒ/2, y como es fijo no tiene zoom, la distancia focal es fija. Es muy cómodo llevarlo por su reducido tamaño, pero normalmente suelo utilizar más el zoom.

Objetivo para retratos

Para retrato uso otro objetivo fijo, en este caso el 50mm, ya sabéis multiplicamos por 1,5 y tenemos un 75mm en “full frame”. Se acerca a esos 80 o 85mm tan utilizados en objetivos especializados para retrato.

Por la distancia focal y su f/2 es muy fácil trabajar con poca profundidad de campo y desenfocar el fondo fácilmente. También es cierto que lo utilizo muy poco, porque me da un plano muy cerrado, es decir, si que es cierto que puedo ir hacia atrás y coger más contexto, pero acabo haciendo retratos muy de cerrados. Prefiero que esa persona esté en un contexto bastante más amplio, con lo cual acabó tirando, aunque sean retrato, más en 35mm para dar un poco más de amplitud.