Con este artículo os queremos enseñar paso a paso cómo configurar la cámara, totalmente en modo Manual, para hacer un retrato. Lo podéis ver explicado en el vídeo o leer debajo del vídeo.

Recuerda que todo esto, y mucho más, lo explicamos a lo largo de nuestros cursos online de fotografía, ya sea el Fotoclass 1, Fotoclass 2 y Fotoclass 3.

El objetivo

Uno de los objetivos más utilizados en retrato es el 85 mm (equivalente a un 55mm aprox. si nuestra cámara tiene sensor APS-C). Esta distancia focal nos genera un tipo de imagen con unas proporciones muy adecuadas para el retrato, pues no provoca distorsiones ni deformaciones.

Esto no significa que no puedas realizar un retrato con un 35mm, con un 50mm o empleando un zoom 24-70mm o un 70-200mm en cualquiera de sus posiciones. Pero si queremos una focal ideal, que no distorsione, que nos de un buen resultado con desenfoque, el 85mm en full frame será ideal.

Si tu cámara tiene sensor APS-C y viene con el típico objetivo de kit 18-55mm, lo ideal será colocar el objetivo en posición de 55mm, que con el factor de multiplicación equivale al 85mm.

El diafragma

Siguiente punto importante: el diafragma. Lo fijaremos en la mayor apertura posible, es decir, el número más pequeño que permita nuestro objetivo. Si tenemos un objetivo ƒ/2,8 pues a 2,8 si es un ƒ/4 pues a 4, pero siempre ideal el más pequeño.

Nos interesa un diafragma abierto, un número pequeño, porque minimizaremos la profundidad de campo. De esta manera,  junto con el uso del teleobjetivo 85mm más un diafragma muy abierto, tendremos poca profundidad de campo, es decir, conseguiremos un sujeto enfocado y un fondo desenfocado, con lo que conseguiremos captar más atención sobre el sujeto principal.

La Sensibilidad

Fijaremos la sensibilidad nominal de nuestra cámara, que será donde a priori encontraremos la máxima calidad de nuestra cámara. En algunas cámaras será ISO 100, en otras 160 o 200.

Será fácil descubrir el ISO nominal de nuestra cámara simplemente bajando la ISO al máximo sin llegar a ISOs forzados.

La Velocidad o Tiempo de exposición

El tercer elemento será el tiempo de exposición o la velocidad. Ideal fijar la velocidad por encima de 1/125 seg.

Necesitamos una velocidad relativamente rápida porque la persona que estamos fotografiando no se estará absolutamente quieta, basta con que haga algunos movimientos de cara, que abra o cierre los ojos, o nuestro propio movimiento con la cámara implica trepidación, y el resultado serán imágenes no tan nítidas como queremos.

Si por condiciones de luz puedes trabajar a una velocidad de 1/250, 1/500 o 1/1000 fantástico, más velocidad más congelaremos el movimiento.

Si tenemos poca luz, el diafragma ya está abierto al máximo y la velocidad nos queda por debajo de 1/125, deberemos subir la sensibilidad… si debemos subir una ISO muy alta, por ejemplo 3200 para conseguir una velocidad de 1/125, quizás lo ideal sea buscar una nueva ubicación con mayor iluminación.

El Enfoque

Os sugerrimos utilizar un solo punto de enfoque y colocarlo encima de la cara de la persona que estamos fotografiando. Si tienes una cámara con AF de reconocimiento de rostro será genial, porque el enfoque irá clavado. Incluso algunas cámaras tienen detección de ojo, esto significa que aún podremos ser más precisos enfocando, y todo ello lo hará la cámara de manera automática. Si no tienes este sistema, basta con usar un punto de enfoque y aseguraros que estamos enfocando exactamente encima de la cara.

La Medición

Estamos trabajando en manual, esto significa que cualquier variación de diafragma, sensibilidad o velocidad implicará un cambio en la exposición. Con lo cual es interesante hacer una primera prueba, valorar el histograma y ver qué tipo de información tenemos, asegurarnos que no hay zonas quemadas que no hay unas sombras muy duras.

Pero sobre todo ten en cuenta que estamos realizando un retrato, por lo que queremos que lo que nos quede mejor expuesto es la cara, así que puedes colocar la medición de la luz puntual. Esta mide solo la luz en el centro de la imagen y nos aseguramos de medir la luz en la cara.