Ayer charlaba con un, según él, entusiasta de la fotografía, que no paraba de explicarme todos los modelos de cámaras y ópticas que tenía o había tenido, hablaba de la resolución, de los píxeles, del ruido, de lo buena que era aquella cámara, decía ser un enamorado de la fotografía. Al terminar su meeting, yo no dije nada en todo el rato, pensé en escribir este artículo, sobre todo para aquellos que encuentra en la tecnología el mejor aliado para crecer fotográficamente.

La tecnología no es la parte fundamental para sacar “buenas fotos” , pero cuantas veces se oye la típica frase: “Con ese equipo que llevas yo también haría buenas fotos”

En los foros hay miles de usuarios embarcados en discusiones sobre sus equipos, novedades y versiones hay tanto barullo que no somos capaces de dar un paso mas, frikis de lo tecnológico vemos la fotografía como una fuente mas de novedades y nos excitamos con los nuevos modelos de cámaras y ópticas. No lo digo cómo algo malo, al contrarío, ese es un gran momento porque estas a punto de descubrí algo mas, es el momento de superar la barrera tecnológica y descubrir que la fotografía es luz, sentimientos, expresión…arte.

Para mi fue un paso descubrir lo que ahora es obvio, que es mas valioso una compacta barata en el bolsillo que una Réflex de última generación en casa.

En varias ocasiones, me han preguntado:

¿Me compro una cámara nueva o me voy de viaje? Porque las dos cosas no las puedo hacer…

Existen miles de artículos y pruebas técnicas , muchas veces sin valor real, cómo si probáramos un coche sin salir del taller, sin exponerlo a su vida y uso real, ¿no sería mejor viajar con el durante unos meses? y después evaluar.

Justo ayer leía en el Blog de Tino Soriano su “review” o mejor dicho sus sensaciones con la Leica M9, después de estar 3 meses dando la vuelta al mundo con la M9 sus impresiones y experiencia son mas interesantes que un review puramente técnico, seguro.

En los Fotowalks hay asistentes que acuden con una compacta y de alguna manera, si no se les aclara, acaban sintiéndose desplazados y piensan que no aprovechan el taller, al menos tanto como los que tienen una réflex con todas esas funcionalidades y opciones.

Espero que, poco a poco, descubramos lo que hay detrás de los botones de la cámara.