Un curioso invento que descubrí hace unos años y hoy he vuelto a ver, se trata de un acople con un espejo a 90 grados, que nos  permite tomar  fotos del encuadre que tenemos a un lado, de esta manera “disimulados” y “engañamos” al sujeto retratado, que piensa que apuntamos en otra dirección, cada cuál con su conciencia. Mejor si veis el vídeo.