Según el tamaño de sensor y la distancia focal existe un tiempo de exposición mínimo para obtener imágenes nítidas. Si trabajamos a velocidades inferiores a la recomendada, podemos tener problemas con la trepidación y por lo tanto no obtener los resultados esperados.

La ecuación es simple:

  • Si trabajamos con una cámara Full Frame a una distancia focal de 35mm la velocidad mínima no debe ser inferior a 1/35
  • Si trabajamos con un sensor APS-C a una distancia focal de 35mm la velocidad mínima no debe ser inferior a 1/50 (tenemos en cuenta el factor de multiplicación)

Hay varios matices a tener en cuenta, como el uso de un objetivo estabilizado.

En el vídeo lo vemos con detalle: