La Canon G1X MK II dispone de un sensor de  1,5″ (sólo un 20% más pequeño que un APS-C) 12Mp y un objetivo zoom equivalente a 24-120mm con una luminosidad de f/2 y f/3.9, sin olvidar la estabilización óptica, el wi-fi e incluso NFC.

El objetivo dispone de dos anillos de control configurables, a través de ellos podemos controlar el diafragma, velocidad, compensación de la exposición e incluso el zoom. El funcionamiento de la cámara es ágil y los anillos nos ofrecen una versatilidad y comodidad sin igual. El rendimiento a ISO altos es buenos y si tiramos en RAW obtenemos unos archivos que podemos exprimir fácilmente con Lightroom.

Sobre el tamaño decir que no es una de esas compactas que caben literalmente en un bolsillo, pero en mi opinión el tamaño es ideal y hace que tenga un buen grip y espacio para cogerla cómodamente, en el bolsillo ya llevo el smartphone. A continuación un vídeo con todos los detalles: